Elementos del Servicio

Para los amantes del vino, el servicio esmerado de esta bebida implica tener en cuenta varios factores. Ya sea que se trate de un vino joven o de una gran añada, el buen empleo de los diferentes elementos de servicio ayudaran a obtener lo mejor de cada botella.

Todo vino dará lo mejor de sí mismo si se sirve a una temperatura correcta y en una copa adecuada. Si el vino ha estado almacenado en forma horizontal en la bodega de su casa, no olvide colocar, la botella escogida en posición vertical por lo menos 24 horas antes de degustarlo. Si el vino es un tinto añejo o ha sido embotellado sin previo filtrado, puede presentar algún tipo de sedimentos, que si bien no lo alteran en absoluto, son incómodos, a la hora de servirlo en la copa. La posición vertical de la botella hará que las borras sedimenten en el fondo. Si luego el vino se sirve con cuidado, las borras quedarán en el fondo de la botella y no pasarán a la copa. No olvide que todo vino que es manipulado sufre de "estrés" y necesita recobrar su equilibrio antes de ser degustado, así podrá expresar todo su potencial. Para que el vino recobre su equilibrio deje la botella en forma vertical en un lugar fresco y sombrío (sí puede, dos días antes de beberlo).

Temperatura de Servicio del Vino

Antes de servir un vino, el primer punto a considerar es la temperatura, porque hace falta tiempo para que el vino del interior de la botella adquiera la temperatura adecuada ya sea que deba ser enfriado o templado.

Si debe enfriar los vinos, trate de no utilizar la heladera más de un día o dos, pues si los vinos permanecen por mucho tiempo en él se estropean. Lo ideal es colocar el vino a enfriar en una hielera, con agua fría y cubitos de hielo. En el agua helada (0ºC), el vino demora alrededor de quince minutos en disminuir alrededor de 10º C, mientras que en la heladera demora dos horas para llegar al mismo resultado, en un picnic o en la piscina, los vinos blancos y espumantes pueden mantenerse frescos en un recipiente isotérmico o en las hieleras de telgopor. Si usted realiza la "salida" durante el verano, los arroyos y ríos, son los mejores lugares para enfriar su vino. El agua corriente es el refrigerador más apropiado.

Dado que el alcohol alcanza su punto de ebullición a menor temperatura que el agua, las moléculas del alcohol se tornan más activas a otros componentes en un vino demasiado caliente. El alcohol en estas condiciones tiende a enfatizar el sabor amargo del vino. El vino tinto debe ser servido a 20°C como máximo. No dude en dejarlo en la heladera por veinte minutos o más o en una hielera por dos minutos si la temperatura ambiente es superior a 21°C. Los vinos tintos suaves, frutados o tánicos pueden ser enfriados a poco más de 15°C.


Los vinos blancos no requieren demasiado frío, ya que no resultan así agradable al paladar. Un buen vino blanco se torna mejor si se lo deja entibiar en el vaso ya que así se pueden saborear los componentes. La temperatura mínima en que se debe servir un buen vino blanco es de 7°C. Si hubiera sido refrigerado, retírelo de la heladera treinta minutos antes de ser tomado. Lo mismo ocurre con el champagne. Ningún amante del vino toleraría la idea de poner una botella en la hielera, de no ser para enfriarla ligeramente si se mantuvo demasiado tiempo en la mesa.
Sea muy respetuoso y exigente con la temperatura de servicio de cada tipo de vino.

La temperatura aconsejable para el consumo de vinos es:

Tintos jóvenes y frescos

Tintos corrientes

Tintos de grandes añadas

Blancos frescos

Blancos dulces

Blancos secos corrientes

Blancos semi-secos

Blancos licorosos

Rosados

Espumosos corrientes

Espumosos dulces

Espumosos cosechas especiales

12 a 15 C

18 C a 20 C

20 C

6 a 15 C

6 a 8 C

9 C a 12 C

10 C a 13 C

11 C a 14 C

6 C a 8 C

5 a 8 C

5 C a 7 C

6 C a 8 C

 

 


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